TESTIMONIO DE JESÚS FCO. RIAZA

Conocí a Juan Pedro a comienzos de los años ochenta en Cuéllar donde estaba haciendo los años de experiencia pastoral y él vino para iniciarnos en el atractivo proyecto de renovación parroquial que se llamó Una Nueva Imagen de Parroquia. Yo era un atolondrado seminarista que había terminado teología pero no sabía de nada, excepto algo de cine. Y este fue uno de los engarces para mi relación con él que siempre me hacía sonreír al sobrevalorar mis conocimientos. Hemos compartido muchas tertulias de cine tratando de ahondar en las entrañas de un medio de comunicación que a ambos nos fascinaba. Hace tres años le pedí que comentara, para el Ciclo de Cine con Valores, la película argentina “Elefante blanco” que cuenta la historia de un sacerdote en una de las villas miseria que rodean Buenos Aires. Lo hizo gustoso y lo afrontó de la forma concienzuda en que solía hacer las cosas: información rigurosa, análisis del tema desde distintos puntos de vista y aportación personal. Su forma de afrontar una película, que estaba muy cercana a la actitud pastoral del Papa Francisco,  dejó ver su pensamiento: recalcó el amor a una Iglesia comprometida y comprometedora y propuso que sólo una espiritualidad de comunión puede ser una herramienta eficaz y atractiva para un mundo mejor.


Te echo de menos Juan Pedro. Un abrazo. 

Jesús Fco. Riaza