TESTIMONIO DE JUANA CUBERO

La verdad es que en la familia siempre destacamos "su modo de proceder como JESÚS, como dice Cristóbal Fornes, "humano, cercano, siempre ahí en lo bueno y en lo malo, en el sufrimiento y en el gozo... Sacaba tiempo para estar en los acontecimientos o cuando estuvo en Roma y distintos países para comunicarse en seguida, llamar... hacerse presente. 
Otra de las verdades de fe que nos inculcó a toda la familia, siempre que nos acompañaba en la Pascua de seres queridos era "la comunión de los santos": El escribió en el 2000: 
Dios ha llamado y llama al hombre a ad­herirse a El con la total plenitud de su ser en la perpetua comunión de la incorruptible vida divina. Ha sido Cristo resucitado el que ha ganado esta victoria para el hombre, liberándolo de la muerte con su propia muerte. Para todo hombre que reflexione, la fe, apoyada en sólidos argumentos, responde satisfactoriamente al interrogante angustioso sobre el destino futuro del hombre y al mismo tiempo ofrece la posibilidad de una comunión con nuestros mismos queridos hermanos arrebatados por la muerte, dándonos la esperanza de que poseen ya en Dios la vida verdadera” (Concilio, GS 18)
En el 2007 pasó al Padre mi hermana religiosa de Cristo Crucificado y fue un día tan bonito en el velorio con él no tanto hablando de ella que la acompañó espiritualmente antes y en la enfermedad, como de la comunión de los santos y del JESÚS humano resucitado. En su enfermedad no he estado cerca-me comentaba mi hermana Aurora y algo mis hermanos de ahí, pero, por supuesto, se une lo humano y lo divino que tenemos, se acata en profundidad, y... sale el deseo de vivir por una parte y de ir a Dios PADRE por otra.

La imagen del Buen Pastor, del sacerdote que vive lo que predica y anuncia, la de la Iglesia COMUNIÓN Y PARTICIPACIÓN la vivió desde muy joven. Quiso llevarla hasta los últimos rincones antes de aterrizar en Segovia
Muchas " cosas" podría expresar a pesar de haber estado lejos, pero no distante de corazón, pero lo que nos queda, es decir, GRACIAS porque como tu bien dices somos reflejo de Dios y El manifiesta sus dones como "sal y luz" en nosotros.

 

Juana Cubero, FI