REFLEXIÓN DESDE UNA ASAMBLEA FAMILIAR

En la noche de la historia los testigos fueron unos pastores. Hoy somos un grupo de las asambleas familiares.
Nos reunimos para orar, para profundizar en el paso de Dios a través de la historia. Pero hoy parte de nuestra asamblea la dedicamos para recordar este paso de Juan Pedro en nuestra comunidad, en nuestra parroquia, en nuestras vidas.
 Fue un encuentro vivo, dinámico, profundo y cariñoso. 
Un familiar de Juan Pedro nos decía: cuando iba a Bernardos, donde vivían los abuelos, sus hermanos, sus primos le valoraban como una persona alegre, mediador en las dificultades. Le gustaba la música, los conciertos… Le daba tiempo para todo. Tenía una buena semilla familiar. Cuando murió su hermana Flor, nos dió testimonio de serenidad, la supo cuidad y acompañar en todo momento.
Otros testimonios decían: Era una persona instruida, vivía las cosas con profundidad y así las trasmitía. Era abierto con buena dosis de escucha. En las homilías cuando se alargaba terminaba y se disculpaba diciendo “cinco minutos más son buenos para dárselos a Dios”. Otros dichos de él eran “vivir es caminar morir es llegar”,  “Es mejor cuando no hay luz encender una cerilla que renegar de la oscuridad”.
A la hora de hablar lo hacía con tranquilidad, sosegado, dando paz, nos tocaba en la llaga, nos hacia reflexionar, no nos cansábamos de oírle, nos daba fuerza.
Ha dejado un rastro de luz en la tierra. Su carácter, su actitud era sonriente de paz, de serenidad, de armonía interior.
Decía: “Hay que hacer lo que hay que hacer…” “Si vuelvo a nacer sería lo que soy, sacerdote”
Era un cura bueno, como Dios manda…
Hoy las campanas suenan a vida, a reclamo de otro encuentro donde Dios y Juan Pedro se unen en un banquete hecho misterio. También es hora de Ángelus, de saludo, de un mirar hacia el cielo y de recrearse con todo un  Dios Creador del Universo para quien cada hombre es  vida hecha historia, hecha ilusión, es la realización de todo un sueño, donde la muerte y la vida se abrazan en FRATERNIDAD, JUSTICIA Y RESPETO