TESTIMONIO DE MªJESÚS RAMIRO Misionera de la Unidad

 

Querido Juan Pedro:

Sacerdote y amigo ecuménico, al que confiaba ( y sigo confiando) los apuros de esta preciosa y a la vez difícil tarea de trabajar y vivir en UNIDAD.
Hemos viajado juntos yendo a Congresos y Encuentros Ecuménicos, siempre lo vivíamos en sintonía mirando hacia la meta, la Unidad. Nos has enriquecido con tus conferencias y   artículos y con tus aportaciones en el diálogo siempre fecundas.
En una ocasión y, después de escuchar una conferencia sobre estos temas ecuménicos, te comuniqué  entusiasmada mi gratitud por ser Misionera de la unidad, y tu respondiste: “hace tiempo que mi prioridad dentro de la Iglesia es la Unidad, reiteraste; lo tengo claro”
Ahora nos dejaste, amigo; habíamos formado un Grupo Ecuménico con un programa de objetivos y tareas a conseguir algunos planes se hicieron realidad, otros quedaron en el papel, confío que desde el cielo nos ayudes, tu que nos inculcabas en creer en  la Comunión de los santos, aplicamos tu frase: “échanos una mano Juan Pedro”.
Siempre unidos.

Mª Jesús Ramiro

Misionera de la Unidad

 

Madrid   Congreso de Ecumenismo ,octubre 2014